El proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial continúa su tramitación en el Congreso, con el plazo de enmiendas ampliado hasta comienzos de septiembre. La norma adapta al ordenamiento español el reglamento europeo de IA y encomienda buena parte de la supervisión a la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial, con sede en A Coruña. El texto contempla sanciones para los usos prohibidos o de alto riesgo, obligaciones de transparencia y entornos controlados de pruebas para empresas y desarrolladores. El Gobierno defiende un marco que garantice un uso ético y fiable de la tecnología sin frenar la innovación, mientras sectores empresariales advierten del riesgo de sobrecarga regulatoria. El debate parlamentario se abre en paralelo a la expansión acelerada de la IA generativa en la economía y los servicios públicos.
Plazo de enmiendas ampliado hasta septiembre
Supervisión a cargo de la AESIA (A Coruña)
Sanciones para usos prohibidos y de alto riesgo
Adaptación del reglamento europeo de IA
Cómo lo cuenta cada bloque
Se describe la ley como la adaptación española del reglamento europeo, con sanciones, transparencia y supervisión de la AESIA.
Resumen del encuadre de cada bloque editorial, redactado por El Contraste con palabras propias · no reproduce texto de ningún medio
Espectro de encuadre · cómo lo cuenta cada medio
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Encuadre izq.NeutroEncuadre der.
eldiario.esDiario de Prensa Digital
Prioriza garantías y control de las grandes tecnológicas
El PaísGrupo PRISA
Explica el encaje con la norma europea
El MundoUnidad Editorial
Enfatiza los costes regulatorios para las empresas